martes, 25 de octubre de 2016

A mi esposo, en nuestros primeros dos años...

Tengo la inmensa bendición de pasar mis días a lado de mi persona favorita. Un caballero que conocí hace ya algunos años y con quien decidimos aventurarnos a este asunto del matrimonio hace apenas 24 meses. Y no es nada como imaginé que sería, o como la sociedad me lo pintó tantas veces. ¡Es demasiado mejor de lo que esperé!

Quizás algunos piensen que llevamos apenas dos años y que aun estamos en la "etapa de luna de miel" como para tener una opinión "objetiva" del matrimonio. Pero no me importa. Hemos pasado tantos cambios fuertes en apenas dos años (los cuales aun estoy asimilando) que no dudo que lejos de perjudicarnos, nos han unido más y han hecho que te ame aun más.

Sabes que soy de la opinión que estamos para vivir plenamente, no para sobrevivir. Que busco tener una buena calidad de vida todos mis días, simplemente porque no sé cuándo será mi último día y no quiero esperar a que llegue "algún día" para vivir como queremos vivir. Y es por eso que le agradezco TANTO a Dios que haya puesto a mi complemento perfecto en mi camino. Que haya escuchado lo que anhelé encontrar, y más que eso, que haya ido más allá para complacerme. Podría morir hoy mismo con la certeza de que he sido plenamente feliz, no solo por haberte conocido, sino por todo lo que somos juntos.

Gracias por siempre impulsarme a ser yo misma, por aceptarme con mi paquete completo de virtudes y defectos. Gracias porque en momentos cruciales de crecimiento no solo estás ahí para mí, sino que eres apoyo incondicional justo de la manera en que lo necesito (*va por la caja de Kleenex...). Gracias por tantas risas, lágrimas y sarcasmo. Por todos tus detalles y el "derroche". Por salir de tu zona cómoda conmigo. Por tus largas horas de trabajo y sacrificio. Por verme de la manera en que lo haces. Por esas tres bendiciones que nos confió Dios para aprender a amar de manera en que jamás lo imaginamos. Por luchar hombro a hombro conmigo para hacer nuestros sueños realidad. ¡De verdad que no puedo pensar en mejor compañero de vida que tú a mi lado!

Mi corazón se ensancha de alegría por el día que celebramos hoy. Me basta con estar a tu lado para ser feliz. Lo que sea, pero juntos, hasta que la muerte nos una más.

Te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario