lunes, 2 de enero de 2017

El peligro de hacer consciente lo inconsciente

No se puede ser la misma persona después de hacer consciente lo inconsciente. Te das cuenta de la importancia de la percepción, de las palabras, de las decisiones “pequeñas” de cada día porque todo tiene una GRAN importancia: la manera en la que te levantas, el tiempo que inviertes en cada cosa, todo tiene su razón de ser y todo tiene sus consecuencias cada día, todos los días.

Si te gusta madrugar o no. Si te gusta lo que haces, donde vives, con quienes convives, el ambiente en el que estás. Todo, todo tiene injerencia en cómo te sientes, en cómo ves la vida y en cómo juzgas a los demás. Si haces tiempo para ti, si cuidas tu cuerpo, si cuidas lo que ves, lo que escuchas, lo que está a tu alcance, lo que comes, si las personas con quienes compartes tu tiempo aportan algo bueno a tu vida, o no. El bienestar ya no parece tan egoísta después de todo, porque en realidad, ¿quién puede dar algo que no tiene? ¿Cómo contribuir a dar algo mejor a este mundo si YO no estoy bien conmigo misma? Si no me parece agradable y satisfactorio lo que hago todos los días, si existo mecánicamente, porque sí, ¿cómo esperar algo bueno de la vida, cómo ser feliz si sólo existo y no vivo?

La belleza de hacer consciente lo inconsciente es descubrir nuestra mejor herramienta: la capacidad de decisión. Dejar de culpar al mundo y su humanidad por lo bueno y lo malo de mi vida, porque en realidad “se cosecha lo que se siembra”. ¿No me gusta algo? Puedo hacer algo al respecto. ¿Me gusta algo? También puedo hacer algo al respecto. Tengo 24 horas cada día y debo escoger cómo invertir ese tiempo. No “me lleva” esta vida: yo escojo cómo vivir. Dios me invita a descubrir y explotar mis talentos, como persona única e inigualable: me invita a hacer algo con ellos, a no enterrarlos ni desperdiciarlos, sino a descubrir mi máximo potencial y compartirlo en servicio con los demás. Por ende, si pretendo desarrollar estos talentos, mi tiempo debe ser dirigido a esto, ¿o no? ¿Para qué invertir tiempo en cosas que me alejen de dicho objetivo? Resulta bastante lógico, en realidad.


No es fácil, pero es posible. El detalle es que mi felicidad depende de ello.

2 comentarios:

  1. Muy lindo y acertado doc. Cuando somos conscientes de que estamos forjando nuestro futuro, esto nos debería llevar a ser más proactivos en nuestro diario vivir. Un buen propósito de año nuevo. Saludos hasta Guate!

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    1. ¡Gracias Mae! Disculpá que hasta ahora te conteste, un abrazo hasta Costa Rica :)

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